En la hostelería, la higiene no tiene precio

La higiene no tiene precio.

La confianza del cliente y el renombre de la empresa, que tanto cuestan conseguir, pueden desaparecer en un instante por culpa de una higiene deficiente.

Las reclamaciones y las críticas negativas de los clientes pueden perjudicar gravemente su actividad y reputación.

Aún peor: los problemas de higiene pueden causar intoxicaciones alimentarias que pueden llegar a provocar el cierre del negocio.

En cocinas u otros lugares donde se preparen alimentos, comedores y baños, la higiene es irrenunciable. 

La salud y la seguridad de los clientes son fundamentales, así que, al priorizar la higiene, los responsables y dueños del sector de la hostelería fomentan la confianza y la fidelidad del cliente y, en última instancia, el éxito de la empresa.

En lo particular, sin ser exagerado creo que es ahora mas que nunca tomar medidas adicionales por nosotros y los que amamos.

Por eso en tu equipaje no debe faltar, un frasco spray y toallas húmedas de lysol o similar.

Con estos productos reforzar, la limpieza de la habitación que ya preparo el hotel.

Entonces rocía spray en la habitación, y usa toallas húmedas para  limpiar el servicio sanitario y los muebles donde tus hijos vayan a colocar sus cosas.

El refuerzo en la limpieza es algo por lo que no debemos bajar la guardia es la mejor enseñanza que nos deja esta pandemia.

La misma higiene en todas partes, hoteles, aerolíneas, restaurantes y tour operadores. 

Al adoptar un enfoque de higiene integral, se asegura de tener el mismo grado de limpieza en el negocio. 

Así, con el mantenimiento de los máximos estándares de higiene y limpieza en todas partes, contribuye a evitar infecciones y contaminaciones cruzadas. 

Además, se deberá promover una cultura empresarial rigurosa entre los empleados. 

Los alimentos deben prepararse en condiciones sin contaminar y para ello las manos deben lavarse con frecuencia. 

Todas las superficies, suelos y techos deben limpiarse regularmente. 

El cliente debe sentir que está en un lugar limpio que no pone en riesgo su salud tras comer en él. 

Es imprescindible lavar y desinfectar los baños con regularidad. Tanto los inodoros como los lavabos y los elementos de secado deben proporcionar al cliente una experiencia agradable y estar diseñados de modo que minimicen la transmisión de infecciones.

Primer paso: higiene de manos

La limpieza de las manos es esencial en la hostelería. 

Alrededor del 80 % de las enfermedades se transmiten por las manos, así que los establecimientos necesitan sistemas y procesos que minimicen la propagación de microbios que pueden causar intoxicaciones alimentarias y otras enfermedades.

En un día cualquiera, todos entramos en contacto con literalmente cientos de objetos –desde pomos de puertas hasta cajeros de bancos–, así que nos exponemos a numerosos microbios, muchos de los cuales pueden sobrevivir en las manos durante un tiempo considerable.

Por ejemplo, los microbios de la gripe duran 10-15 minutos, los de un herpes, hasta 2 horas, los del resfriado común pueden llegar a una semana y los del rotavirus, que provoca infecciones gastrointestinales, pueden alcanzar 60 días.

De ahí que adoptar las prácticas de higiene de manos adecuadas sea crucial para reducir al mínimo la transmisión de infecciones.

El hecho de que todos aquellos que preparan y sirven comida se las laven y sequen adecuadamente representa la primera línea de defensa ante las infecciones y la contaminación cruzada.

El proceso de lavado debe durar al menos 20 segundos.

Es necesario lavarse y secarse las manos a conciencia después de manipular carne y otros alimentos y, por supuesto, tras ir al baño.

Toallitas de un solo uso

Ningún otro método de secado de manos es más higiénico que las toallitas de papel, que ayudan a minimizar la propagación de bacterias. 

En los últimos diez años, varios estudios han demostrado que las toallitas de papel de un solo uso transmiten menos bacterias que otros métodos de secado de manos; y considerablemente menos que lo secadores de chorro de aire, que contaminan el aire y las superficies de la máquina y el baño con microorganismos como la MRSA, enterobacterias y enterococos, que pueden causar diarrea y vómitos.

CIENCIA

Estudios que respaldan las toallitas de un solo uso

Diversas investigaciones demuestran que las toallitas de un solo uso ofrecen una higiene superior.

Microbiólogos experimentados han evaluado los efectos de distintos métodos de secado de manos –toallitas de papel, rollos de toalla, secadores de aire caliente y secadores de chorro de aire– en la propagación de patógenos y la higiene general de los baños. 

HOSPITALES

Recomiendan las toallitas de un solo uso.

En los baños de los hospitales –donde garantizar la higiene es esencial–, los expertos aconsejan usar toallitas de un solo uso para secarse las manos una vez lavadas:

  • Hospitales alemanes recomiendan secarse las manos con toallitas de un solo uso en baños públicos por sus excelentes propiedades higiénicas.
  • La Sociedad Francesa de Higiene Hospitalaria (SF2H) desaconseja fervientemente el empleo de secadores de manos eléctricos en los baños de hospitales y en su lugar recomienda el uso de toallitas de papel como método más efectivo de secarse las manos y reducir la propagación de infecciones tras visitar el lavabo.

Por todo esto fue que antes aquí mismo me refería al uso de las toallas húmedas, pues no solo son de un solo uso, ellas vienen ademas con antibacterales.    

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